Demasiado poco realismo y demasiado realismo, traducción Carlos X Blanco
Demasiado poco realismo y demasiado realismo. Nos enfrentamos a dos tics que representan la otra cara de la misma moneda y provienen de un exceso de autoconfianza o superioridad, un mal que aflige nuestra cultura. «Observar la naturaleza» fue la invitación de Galileo a interpretar correctamente el mundo; así nació la ciencia moderna. Y es el mismo principio que Maquiavelo aplica a la política, al análisis del Estado y de los estados en conflicto. Para evitar inventar nada, debemos observar las cosas humanas por lo que son, no por lo que nos gustaría que fueran. «Juzgad palpando y tocando», dice Maquiavelo, porque ni siquiera los ojos bastan para comprender lo que nos rodea; se necesitan todos los sentidos, los cuales, sin embargo, nunca nos traerán una Verdad absoluta, pero al menos nos impedirán producir ideas totalmente desconectadas de la realidad. Sigue